Claves para comprar la freidora correcta

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Las freidoras forman parte de la maquinaria que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso a la hora de montar un negocio de restauración.

A largo plazo, las freidoras para hostelería son un elemento fundamental para la sostenibilidad de tu negocio. Está comprobado que los productos fritos son de los más rentables para los locales de restauración. El margen entre el coste de la materia prima y el precio de venta de la ración es muy amplio. Además, es un producto de rápida elaboración en cocina que puede servirse inmediatamente al cliente, lo que ahorra tiempos de trabajo.

En los últimos años han surgido varios modelos de restauración en los que la freidora es el corazón del negocio. Bares, tabernas, servicios take away y restaurantes cuya especialidad son las croquetas, los calamares o la fritura andaluza, confirman que una freidora puede dar un giro de 360º a un modelo de negocio.

Conoce las claves para comprar la freidora correcta y servir grandes platos a tus clientes:

1- El tipo de freidora

Hay tres tipos de freidoras según la energía que usan:

  • Freidoras eléctricas: Este tipo de freidoras tienen unas resistencias que calientan el aceite. Son las más lentas a la hora de trabajar ya que las resistencias tardan en calentarse y por consiguiente el aceite también. Dependerá de la potencia que tenga la freidora que tardará más o menos en calentarse. Las freidoras eléctricas son las más vendidas por su fácil instalación y mantenimiento.
  • Freidoras a gas: Este tipo de freidoras funcionan con gas propano (bombona de butano) o gas natural. Normalmente los fabricantes las envían preparadas para Gas natural y traen unos «chiclés» para modificar de gas natural a propano. Este tipo de freidoras suelen requerir de un profesional autorizado para su instalación y puesta en marcha. Calientan el aceite más rápido que mediante resistencias eléctricas y el rendimiento es algo mayor. Los consumos no son tan elevados que con una eléctrica.
  • Freidoras de inducción: Funcionan como las cocinas de inducción y sus dos grandes ventajas sobre sus competidoras son que el rendimiento es mucho mayor, el aceite se calienta mucho más rápido y por tanto los consumos son mucho menores y su limpieza y mantenimiento son muy sencillos.

2- Que realice fritura sana y por inmersión

La fritura por inmersión es menos agresiva que otras técnicas culinarias, ya que logra mantener todo el valor nutritivo de los alimentos. Así, por ejemplo, en la cocción de un alimento se pierde dos veces más vitamina C que durante este tipo de fritura. Los tiempos de cocina de una máquina que opere mediante fritura por inmersión son relativamente cortos por lo que el contacto del alimento con el aceite es superficial y se produce una mínima absorción de grasa. Se consigue una fritura sana y sin grasa que los clientes saben apreciar. Las tendencias en hostelería indican un interés creciente por formas de consumo más saludables.

3- Que sea rápida y que permita freír varios productos distintos, sin mezclar sabores

Esta característica aporta un valor añadido en aquellos negocios con un gran volumen de comensales o establecimientos con cartas amplias. Es una gran ventaja contar con una freidora que pueda freír diferentes tipos de alimentos en la misma freidora.

4- Que sea eficiente y con baja huella ecológica

El gasto energético representa uno de los costes más significativos para los locales de restauración y las freidoras para hostelería tienen un papel relevante en ello. El mayor índice de consumo lo encontramos, por este orden, en la energía que demandan los equipamientos de cocina, la climatización y la iluminación del local. Mejorar la eficiencia energética de la maquinaria de cocina se ha convertido en una necesidad que está generando grandes cambios en el sector.

5- Una freidora fácil de limpiar

La correcta limpieza de la freidora es un factor que incide en la seguridad y la calidad del resultado. Los materiales antiadherentes permiten una limpieza más rápida, pero el acero inoxidable es el más adecuado para los equipos de fritura, ya que resiste mejor el paso del tiempo. Por otra parte, se deben evitar piezas de cobre o bronce, ya que aceleran la degradación del aceite.

Otra cosa útil es el grifo de vaciado, si dispone de él, a la hora de limpiar la freidora, evitando posibles quemaduras y facilitando mucho la limpieza de la cuba.

6 – Temperatura regulable

La mayoría de freidoras actualmente disponen de termostato para regular la temperatura y temporizador para programar tiempos de fritura, algo bastante útil en cocinas muy congestionadas y con altas cargas de trabajo, ya que evita que los alimentos se quemen y que la freidora siga gastando energía.